miércoles, 11 de mayo de 2016

Científicos del MIT desarrollan un material invisible que tensa la piel y hace desaparecer las arrugas

    Fabricada con una base de silicona, esta epidermis de «quita y pon» es capaz de eliminar las bolsas de los ojos, mejorar la hidratación y proteger de la radiación ultravioleta.
     Los días de las operaciones de «lifting» para estirar y rejuvenecer la piel podrían estar contados. Científicos del prestigioso MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts, han desarrollado un nuevo material, tan fino e imperceptible, que al colocarlo sobre la epidermis, tensa la piel, elimina la flacidez y suaviza las arrugas sin que se note. Esta «segunda piel», bautizada como XPL, se fabrica con un polímero de silicona que imita las características de una piel joven y saludable.
    Los investigadores presentan en la revista «Nature Materials» este hallazgo con la promesa de que su material pueda convertirse en la mejor herramienta para dispensar tratamientos médicos contra eczemas y dermatitis. O contar con una capa invisible que proteja nuestra piel de las radiaciones ultravioletas, como si fuera un filtro solar invisible y duradero. Pero, sin duda, el potencial más rentable de esta investigación será su capacidad para rejuvenecer rostros de forma temporal, con esta nueva piel de quita y pon.
    De hecho, en el estudio que publican aportan varias pruebas con voluntarios con este objetivo puramente estético. El experimento más llamativo es el que demuestran cómo se pueden borrar diez años de un plumazo al colocarlo sobre los ojos de una mujer de edad avanzada, disimulando las bolsas de los ojos.
    Los depósitos de grasa que se acumulan debajo de los ojos, lo que conocemos popularmente como bolsas, no desaparecen al aplicar la piel, pero quedan totalmente disimulados, con un aspecto muy natural. El efecto es casi inmediato, se logra a los dos minutos de su aplicación y se prolonga durante 24 horas, aseguran los investigadores. Sin pasar por el quirófano.
   

El inventor del móvil desvela la próxima gran tecnología

     El creador del primer móvil, el estadounidense Marty Cooper, considera que su invento tiene un gran inconveniente: siempre hay que estar cargando la batería.
    "La necesidad de tener siempre un cargador a mano es una molestia y creo que va a ser un problema cada vez mayor", dijo en una entrevista que concedió a CNN.Y no es difícil estar de acuerdo con él si imaginamos un futuro no tan lejano en que nuestros cuerpos estarán cubiertos de diversos dispositivos (instalados en relojes, gafas y ropa) que necesitarán cargarse constantemente."Será muy incómodo tener que quitárselos todo el rato para cargarlos. Por eso deben poder estar cargándose permanentemente", explicó Cooper.
     El ingeniero estadounidense es miembro de la junta directiva de Energous, una empresa que se ha puesto como objetivo convertir las ondas de radio en energía para cargar baterías, una tecnología que permitirá que los dispositivos inalámbricos dotados de receptores especiales se recarguen de manera constante mientras están en el bolso, encima de la mesa o en cualquier otro sitio.
      Los dispositivos electrónicos del futuro se alimentarán de nuestro cuerpoEnergous acaba de recibir la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. para su minitransmisor Miniature WattUp, que es capaz de alimentar aparatos auditivos, pequeños dispositivos médicos y otros equipos inalámbricos diminutos, aunque por el momento tiene que estar en contacto directo con ellos. Pero el consejero delegado de Energous, Steve Rizzone, dijo que la aprobación de la autoridad solo es la primera fase del desarrollo, a la que seguirá una tecnología que permitirá cargar pequeños aparatos situados a unos pocos centímetros de distancia.  
     Aunque se desconoce cuándo lanzará Energous la segunda fase del producto, es muy probable que la empresa busque a socios potenciales que empiecen a incorporar la tecnología de Energous en sus dispositivos. Esto significaría que cargar a distancia está en el horizonte.A esto se suman los esfuerzos de otras compañías que están desarrollando sus propias soluciones para la alimentación inalámbrica, como por ejemplo Wi-Charge, que estudia la recarga de aparatos mediante láseres, y U-Beam, que investiga el campo de las ondas sonoras.