miércoles, 11 de mayo de 2016

El inventor del móvil desvela la próxima gran tecnología

     El creador del primer móvil, el estadounidense Marty Cooper, considera que su invento tiene un gran inconveniente: siempre hay que estar cargando la batería.
    "La necesidad de tener siempre un cargador a mano es una molestia y creo que va a ser un problema cada vez mayor", dijo en una entrevista que concedió a CNN.Y no es difícil estar de acuerdo con él si imaginamos un futuro no tan lejano en que nuestros cuerpos estarán cubiertos de diversos dispositivos (instalados en relojes, gafas y ropa) que necesitarán cargarse constantemente."Será muy incómodo tener que quitárselos todo el rato para cargarlos. Por eso deben poder estar cargándose permanentemente", explicó Cooper.
     El ingeniero estadounidense es miembro de la junta directiva de Energous, una empresa que se ha puesto como objetivo convertir las ondas de radio en energía para cargar baterías, una tecnología que permitirá que los dispositivos inalámbricos dotados de receptores especiales se recarguen de manera constante mientras están en el bolso, encima de la mesa o en cualquier otro sitio.
      Los dispositivos electrónicos del futuro se alimentarán de nuestro cuerpoEnergous acaba de recibir la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. para su minitransmisor Miniature WattUp, que es capaz de alimentar aparatos auditivos, pequeños dispositivos médicos y otros equipos inalámbricos diminutos, aunque por el momento tiene que estar en contacto directo con ellos. Pero el consejero delegado de Energous, Steve Rizzone, dijo que la aprobación de la autoridad solo es la primera fase del desarrollo, a la que seguirá una tecnología que permitirá cargar pequeños aparatos situados a unos pocos centímetros de distancia.  
     Aunque se desconoce cuándo lanzará Energous la segunda fase del producto, es muy probable que la empresa busque a socios potenciales que empiecen a incorporar la tecnología de Energous en sus dispositivos. Esto significaría que cargar a distancia está en el horizonte.A esto se suman los esfuerzos de otras compañías que están desarrollando sus propias soluciones para la alimentación inalámbrica, como por ejemplo Wi-Charge, que estudia la recarga de aparatos mediante láseres, y U-Beam, que investiga el campo de las ondas sonoras.

sábado, 17 de octubre de 2015

Cómo hacer una foto a 15 kilómetros de distancia

En Expo París, un evento organizado por Canon, la empresa de fotografía ha marcado las líneas principales de lo que puede ser el futuro de la imagen en los próximos cinco años: fotos de 250 megapíxeles, vídeos grabados con un ausencia casi total de luz y videocámaras con resolución 8K.

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Sony Xperia Z5, una resolución de pantalla más allá del ojo humanoCompacta para entusiastasOnce cámaras de vídeo profesional a precios para aficionadosDe las propuestas presentadas, destaca el prototipo de un sensor de imagen de 250 megapíxeles. Con él sería posible fotografiar un letrero a 15 kilómetros de distancia y leer lo que hay escrito. Aunque no parece probable que algo así pueda llegar a verse en una cámara en breve, Canon anunció hace unos meses que ya se encuentra desarrollando una cámara de 120 megapíxeles.La empresa dispone de las dos réflex con mayor resolución del mercado: las EOS 5DS R y EOS 5DS, de 50 megapíxeles. Aunque estos equipos están destinados a profesionales, a Canon también le permiten demostrar que cuenta con tecnología inalcanzable para las cámaras de los teléfonos y que las réflex, la gran baza de la empresa, siguen teniendo vida por delante.Prototipo del nuevo teleobjetivo 600mm f4 DO. / RAMÓN PECOLa alta sensibilidad a la luz es otra de las prestaciones con las que Canon ha sacado pecho. Es el caso de la videocámara profesional ME20f-SH, equipada con un sensor del mismo tamaño que el de las cámaras réflex de alta gama, pero con una resolución de tan solo 2,26 megapíxeles. Tras un testeo, comprobamos que, en efecto, puede captar imágenes con resolución Full HD casi en completa oscuridad. El secreto está en el peculiar sensor de la cámara, de cuatro millones ISO, una cifra muy superior a la que la competencia ha sido capaz de lograr.Canon también usa esta tecnología en sus cámaras de videovigilancia, un sector en el que la empresa procura introducirse para compensar el descenso de sus ventas de cámaras.

Imágenes 8K

Expo Paris ha acogido también la presentación de una cámara de cine capaz de filmar imágenes 8K: cada fotograma equivale a una fotografía de unos 35 megapíxeles. Sorprende, porque Canon se ha venido resistiendo a equipar sus cámaras réflex y compactas, con tan buena fama entre los profesionales del vídeo, con tecnología 4K, algo que incorporan con gran solvencia incluso algunos teléfonos móviles. Sensor de 250 megapíxeles con un objetivo acoplado. / RAMÓN PECOLos fotógrafos de naturaleza y deportes apreciarán el prototipo del 600 mm f4 DO. En su nueva versión, que solo ha podido probarse sin enfoque automático, reduce en un 30% el modelo anterior, una buena noticia para los profesionales que tienen que cargar con estos voluminosos equipos.Entre las nuevas cámaras compactas avanzadas de la marca destaca la Canon G5 X, una evolución de la solvente Canon G7 X, que sigue equipando un sensor de una pulgada con 20 megapíxeles y cuenta con un objetivo con zoom óptico de 4,2 aumentos bastante luminoso. A simple vista se perciben las principales novedades con respecto al modelo anterior: el visor electrónico que complementa a la pantalla, un componente de excelente calidad —tal y como se pudo verificar al probar durante unos minutos la máquina— y la incorporación de una zapata para flash.También el diseño de la cámara ha mejorado. Su ergonomía resulta más lograda y cuenta con nuevos controles. De nuevo, algunos echarán en falta que la cámara sea capaz de grabar vídeo 4K, sobre todo teniendo en cuenta que modelos similares de la competencia lo hacen, pero lo que más se extraña es una entrada de audio. De tenerla, sería una solvente videocámara de bolsillo.La principal pega de este producto es su precio, algo más de 800 euros. Una cifra muy similar a la de esos teléfonos móviles de gama alta que tantos quebraderos de cabeza están dando en los últimos años a las empresas de tecnología fotográfica.